El conjunto se sitúa como remate con la M-30 de un polígono residencial y la ordenación general comprende tres edificios con dos usos diferenciados.
Un hotel y un edificio de oficinas constituyen la primera de las actuaciones. El Hotel se identifica por la diferente respuesta que presenta a la M-30 con un volumen con huecos de menor tamaño para protegerse del ruido y de la orientación sur. Por el contrario el edificio de oficinas se configura alrededor de una doble piel de vidrio que actúa como colchón acústico y unos elementos de protección solar.
Las otras dos piezas que completan el conjunto se destinan al uso de oficinas exclusivamente. Aquí los volúmenes se descomponen en dos piezas para afirmarse como edificios en altura. Comparten con el otro edificio de oficinas la imagen exterior compuesta por una doble piel de vidrio y elementos de celosía de chapa como protección solar en las fachadas sur y oeste.