La ordenación general del proyecto está condicionada por la proximidad de la M-30 y la gran densidad del programa de viviendas en una manzana de 10.000 m2.
En el perímetro se sitúan los bloques de mayor altura creando un espacio central de volúmenes más bajos donde se concentran las viviendas con programas de mayor superficie y las zonas comunes. Es este perímetro de mayor altura el que permite crear una barrera acústica que protege el interior de la manzana.
Un cerramiento de paneles estructurales de hormigón, celosía de chapa y elementos de vidrio configuran la imagen del conjunto.